¿Cómo gestionar el estar de baja?

No dejes que la culpa, la ansiedad o la preocupación por el trabajo hagan más difícil tu periodo de baja. Con un acompañamiento profesional, puedes aprender a gestionar este momento, recuperar tu bienestar y afrontar tu recuperación con mayor calma y confianza.

Gestionar una baja laboral también es aprender a cuidarte

¿Te cuesta aceptar que estás de baja? ¿Te sientes culpable por no estar trabajando, te cuesta desconectar o tienes miedo de lo que pueda pasar cuando llegue el momento de volver? Estar de baja puede generar muchas emociones y pensamientos que dificultan el descanso y la recuperación. La preocupación por el trabajo, la sensación de no estar haciendo suficiente o el miedo a no poder volver a tu ritmo habitual pueden mantenerte en un estado de tensión constante.

Te ofrezco un acompañamiento personalizado para ayudarte a gestionar emocionalmente este periodo de baja laboral, reducir la ansiedad y la autoexigencia y recuperar la confianza en tus propios recursos. Trabajaremos para que puedas aceptar este momento sin sentirte culpable por parar, aprender a gestionar tus emociones y prepararte para afrontar la vuelta al trabajo con mayor seguridad y equilibrio.

¿Cómo vamos a trabajar para gestionar mejor tu baja?

  • Estas herramientas permiten gestionar mejor las emociones que pueden aparecer durante una baja, reducir la ansiedad y la culpa, recuperar confianza y afrontar el proceso de recuperación y la vuelta al trabajo con mayor tranquilidad.

    Estar de baja no significa estar perdiendo el tiempo ni que estés haciendo algo mal. A veces, parar es necesario para poder recuperar aquello que necesitas y volver a encontrar el equilibrio.

    No se trata de exigirte que aproveches la baja para hacer más cosas, sino de aprender a escuchar lo que necesitas en este momento y darte el espacio necesario para recuperarte.


  • Tu situación laboral no define quién eres

    Estar en el paro es una situación, no una identidad.

    Que ahora mismo no tengas trabajo no significa que hayas perdido tus capacidades, tu experiencia, tus conocimientos o todo aquello que puedes aportar. Sin embargo, cuando la incertidumbre se prolonga, es fácil empezar a confundir lo que está ocurriendo con quiénes somos.


  • Puede que hayas empezado a evitar determinadas conversaciones porque no quieres responder una y otra vez a la pregunta "¿sigues buscando?". Puede que te cueste disfrutar de tu tiempo libre porque sientes que deberías estar enviando currículums. O quizá cada entrevista que no sale adelante empieza a sentirse como una confirmación de que no eres suficiente.

    Trabajar estas emociones puede ayudarte a afrontar el proceso desde otro lugar: con más perspectiva, menos presión y una mayor confianza en tus propios recursos.

    No se trata de dejar de buscar trabajo ni de negar la incertidumbre. Se trata de que esa incertidumbre no termine ocupando todo el espacio de tu vida.

    No dejes que estar en el paro determine cómo te sientes contigo mismo

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